Purépechas
El Estado Tarasco o Purépechas fue fundado a principios del siglo XIV por el cazonci (gobernante en Purépecha), Tariácuri (“Sacerdote del Viento”) en las orillas del lago de Pátzcuaro. Amplió su imperio y trabajó con inteligencia para darle unidad. Fomentó las artes y las ciencias y aplicó las leyes con certeza y equidad.
Antes de morir -hacia 1350-, Tariácuri dividió el imperio en tres señoríos: Pátzcuaro para su hijo Hiquingare, y a sus sobrinos Hiripan y Tangaxoán les asignó Ihuatzio y Tzintzuntzan respectivamente.
Sería bajo el gobierno de Tzitzi Pandácuare -hijo de Tangaxoán- que se expandió el Estado Tarasco, estableciendo un sistema tributario para los grupos indígenas que conquistaba.
Las guerras que se llevaron acabo entre 1470-1480 entre los Purépechas y los Aztecas fueron las más sangrientas en el México prehispánico. Los constantes enfrentamientos fronterizos se saldarán hacia 1480 con una estrepitosa derrota de los mexicas gobernados por Axayácatl, el empleo de armas de cobre por parte de los tarascos fue fundamental.
Sin embargo, las disputas entre purépechas y mexicas nunca acabaron, hasta la llegada de la conquista española.
En el año 1525, el rey purépecha Tangáxoan Tzíntzicha (Tangáxoan II), juró lealtad a la Corona española sin presentar resistencia, considerando que la alianza con los españoles que habían conquistado el imperio azteca pondría fin al conflicto con estos.
Tlaxcaltecas
La cultura tlaxcalteca fue una civilización precolombina mesoamericana que se ubicó en el territorio que actualmente pertenece a los estados mexicanos de Tlaxcala y Puebla. Lugar donde esta etnia náhuatl, formó una gran confederación llamada Tlaxcallan. Constituyendo una civilización que jugó un papel importante en la historia de México, tanto antes como después de la conquista.
Originalmente los tlaxcaltecas provenían de tres grupos étnicos: náhuatl, otomí y pinome, que al transcurrir el tiempo formaron uno solo. Hacia el año 1208 fundaron la ciudad de Tlaxcala, cuyo significado es el lugar de las tortillas de maíz, y sometiendo a varios pueblos lograron levantar un reino. De esta forma el gran territorio quedó compuesto por cuatro sub-estados: Tepectipac, Ocotelulco, Tizatlán y Quiahuixtlán.
Durante años, los tlaxcaltecas y los aztecas permanecieron en guerra, sin embargo, el poderío mexica solo logró rodearlos territorialmente. Con ello, los tlaxcaltecas se encontraban económicamente aislados y frecuenteme asediados.
Configurado este panorama, en el siglo XVI, llega a las costas de Veracruz la conquista comandada por Hernán Cortés. Siendo recibido por los totonacas, quienes sometidos por los aztecas, ayudan a los españoles a contactar a otros pueblos. No obstante, el primer contacto de la conquista con los tlaxcaltecas se dio con una serie de batallas.
El gobernante tlaxcalteca Xicohténcatl Axayacatzin impresionado de la supremacía española, decidió dejarlos entrar en su ciudad. Una vez pasado 20 días, se formó una alianza, entre españoles y tlaxcaltecas para invadir la ciudad azteca de Tenochtitlán. En los primeros intentos, el ejército de Cortez junto a los aborígenes no pudieron derrotar al poderoso Imperio azteca.
Tlaxcallan y los señoríos de la cultura tlaxcalteca.
La ciudad de la cultura tlaxcalteca, se había posicionado como una de las más importantes de Mesoamérica. Pero este esplendor estaba en constante amenaza por los ataques de los señoríos del valle de México. Para seguir evitando esto y dar frente a las agresiones externas, los tlaxcaltecas formaron la confederación de Tlaxcallan. La cual poseía cuatro sub-estados con sus propios territorios y gobiernos, quienes decidían los asuntos comunes de toda la provincia.
Tepetipac.
Era la gran provincia, ubicada en los cerros Cuauhtzi, El Fuerte y Tlaxistlan, hoy día municipio Totolac, en Tlaxcala. Este centro sociopolítico y productivo, aumentó su prosperidad a partir del siglo XIII, debido a las actividades agrícolas. El lugar rodeado con murallas de cinco metros de altura, fue el refugio de los gobernadores en caso de ataque.
Ocotelulco.
Siendo el segundo señorío fundado, se convirtió en el centro económico de la ciudad, localizado igualmente en Totolac. El emplazamiento con una gran extensión territorial, contenía un mercado, grandes palacios y el templo Camaxtli, donde afiliaban a los ayudantes del dios Tláloc, llamados tlahtoques. La región estaba compuesta por 36 pueblos integrados en zonas tributarias o tequitl, como Cuitlixco, Tecpan, Apayanco, Tlamaohco, Chimalpan y Contlanzinco.
Religión
Un aspecto trascendental en la vida de la cultura tlaxcalteca prehispánica fue la religión, que influía en los aborígenes desde su nacimiento hasta su muerte. De esta manera, las creencias influían en el arte, ciencias, deportes, comercio, organización política, social y en la guerra.
Con una convicción de que el universo estaba dividido en un mundo vertical compuesto por nueve inframundos y nueve paraísos, además en otro horizontal que se expandía en cuatro puntos cardinales, la cultura tlaxcalteca adoraba a varios dioses, entre ellos:
Camaxtli, era la deidad principal, de la caza y la guerra, que representaban con cabello largo, cresta de plumas y una pintura negra que cubría sus ojos. También su cuerpo era decorado con líneas blancas, llevando puesto pieles de conejo y cargando comida o arcos con flechas. Su templo se encontraba ubicado en Ocotelulco, en un área circular y cubierto de paja.
Tláloc, siendo el primer dios que tallaron en piedra, manifestaba el rayo, la lluvia y los terremotos, era adorado en un lugar llamado Tlalocan.
Otras divinidades importantes fueron Toci (madre de los dioses), Huehuetéotl (dios viejo del fuego), Tezcatlipoca (dios de la muerte y destrucción), Xochiquétzal (deidad de la primavera). De igual manera, los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl eran considerados dioses y esposos.